ensalada de columnas políticas 24 de noviembre

Julio Hernández, Astillero

[…] En Colima, el narcotráfico vuelve a aparecer como telón de fondo de riñas partidistas y preparativos electorales. En esa entidad pequeña de tamaño, pero grande en importancia en asuntos marítimos y químicos (Manzanillo, el punto), el priísmo ha sido suciamente imbatible, a pesar de que algunos de sus personajes son socialmente impresentables, como el ex gobernador sombrío Fernando Moreno Peña y sus sucesores. La muerte del ex mandatario Silverio Cavazos ha permitido el avivamiento de la corriente panista que trata de aprovechar el enojo social contra las pésimas y corruptas administraciones de tres colores, de las cuales la actual, a cargo de Mario Anguiano, es ejemplo radiante. Conjunción de mafias, las políticas y las confesamente delincuenciales, el ejercicio gubernamental colimense tiene fisuras que pretenden ser aprovechadas para filtrar el escudo blanco y azul, como ha sucedido en otras latitudes. Mientras Anguiano se hace bolas respecto de los indicios de narco en el asesinato de su promotor, Cavazos, y la fortuna de éste es puesta bajo la lupa ciudadana, el presidente Calderón, presidente del comité nacional panista, pide que no se descarte ninguna hipótesis, y el ex candidato Leoncio Morán insiste en lo sabido de las oscuras relaciones de esos priístas hoy en apuros.

En hipótesis podría quedar el golpe efectista con que se quiso imponer a Yeidckol Polevnsky como candidata de PT, Convergencia y el lopezobradorismo a la gubernatura del estado de México. La torpe maniobra de destape, fundada en una presunta encuesta de opinión hecha al vapor, multiplicó las objeciones de fondo que miembros de ese segmento político hicieron a la polémica ex dirigente empresarial, a la que se atribuye conflicto de intereses en asuntos de tabaco. El PRD chucho-camachista-ebrardista obviamente también se opuso a lo que el monero Hernández definió en el título de uno de sus cartones como Dedazo legítimo. Descalificada desde diversos flancos, Polevnsky ya no se asumió como toda una señora candidata, sino como una tierna propuesta sujeta a tiempos y definiciones posteriores. La enjundia viajera de López Obrador podría haber sido mellada en esa entidad por la ligereza cupular con que trató de instalar a una candidata inviable.

Raymundo Riva Palacio, Estrictamente personal

El santuario del narco

Lo más sorprendente del asesinato del ex gobernador de Colima Silverio Cavazos, es que un crimen de esa magnitud no se hubiera dado antes. No quita lo dramático y grave del suceso ni mucho menos, pero subraya que la descomposición en ese estado, uno de los primeros en ser infectado por los grandes cárteles de las drogas, tardó más de 20 años en ir de los síntomas de deterioro a una fase de putrefacción, donde colectivamente la clase política cerró los ojos y se calló la boca ante lo evidente.

Las autoridades colimenses se apresuraron a negar que el asesinato estuviera relacionado con el narcotráfico, pero el crimen organizado tiene permeada la vida política en el estado. Durante más de dos décadas Colima, fue el santuario para narcotraficantes que huyeron de Sinaloa durante la Operación Cóndor a mediados de los 70s, rumbo a Guadalajara. El más prominente fue Manuel Salcido Uzueta, el lugarteniente del último barón de las drogas, Miguel Ángel Félix Gallardo, a quien apodaban “El Cochiloco”.

Salcido Uzueta llegó a Colima a fines de los 70s, principios de los 80s y comenzó a hacer una vida social bajo el nombre de “Pedro Orozco García”, relacionándose con la clase política, a la cual festejaba regularmente en su Rancho Jayamita, donde uno de los habituales era el entonces gobernador Elías Zamora Verduzco, quien llegó a decir que el capo que era “un benefactor del pueblo de Colima”.

Salcido Uzueta llegó a Colima a fines de los 70s, principios de los 80s y comenzó a hacer una vida social bajo el nombre de “Pedro Orozco García”, relacionándose con la clase política, a la cual festejaba regularmente en su Rancho Jayamita, donde uno de los habituales era el entonces gobernador Elías Zamora Verduzco, quien llegó a decir que el capo que era “un benefactor del pueblo de Colima”.

[…] La líder del PRI Beatriz Paredes dijo en ese entonces que el partido nunca nominaría un candidato bajo sospecha de narcotráfico, pero Cavazos respondió que sólo con Anguiano ganarían la elección. Paredes retrocedió, Anguiano ganó y el asesinato de Cavazos es consecuencia directa o indirecta de esa retirada política.

Las denuncias tenían bases. Rafael Cavazos, hermano del ex gobernador, fue detenido en 2003 cuando la PGR desintegró un centro de distribución de drogas en Tecomán, el municipio donde crecieron y que formaba parte del corredor de drogas que pasaba por Colima –a 40 kilómetros- y entraba a Michoacán por la mesera Purépecha. Otro hermano, Francisco, fue arrestado en 2004 en otro operativo contra las drogas.

El gobernador Cavazos se empecinó en dejar como sucesor a Mario Anguiano, cuya familia también está metida en narcotráfico. Su hermano Humberto pasó siete años en la cárcel por vender metanfetaminas, y su primo Rafael Anguiano Chávez fue detenido en Los Angeles en 1997, donde encabezaba un cártel que distribuía metanfetaminas y cocaína de costa a costa, vinculado a los Amezcua Contreras.

El contexto de cómo el narcotráfico se desenvolvió a Colima a la vista de todos pero al mismo tiempo, sin ser atajado por nadie, no resuelve quiénes ordenaron el asesinato del ex gobernador Cavazos, pero explica la génesis de la gangrena que contamina al estado. Guzmán ha consolidado su poder en los puertos mexicanos, al tiempo que la Marina le ha ido cortando sus brazos en los mandos operativos, como el arresto de Jorge Castañeda Uscanga, capitán del puerto de Manzanillo, hace siete meses, después de un largo periodo al frente de su administración.

Trascendió, Milenio Diario

[…] Que la presencia del ajedrecista Anatoly Karpov en el palco de invitados de la Cámara de Diputados sacó ayer, literalmente, de su letargo a un puñado de legisladores, al grado que algunos de ellos pidieron al ex campeón mundial posar para la foto.

¿Creerían que con una foto “algo de su genio se les pegaría”?

Bajo reserva, El Universal

Ayer el secretario de Gobernación, Francisco Blake Mora, volvió a sacar su Grabación A, en la que dice: “El gobierno federal está decidido a hacer ajustes […] para combatir con mayor eficacia a la delincuencia”. Y sacó, también, la Grabación B que desmiente a la A y dice que la estrategia armada contra el crimen es la adecuada. Nada raro. El “debatamos pero mejor no” es casi una firma de la casa. Por ejemplo: el lunes 2 de agosto el presidente Felipe Calderón llamó al debate sobre la legalización de las drogas; luego el gabinete se lanzó a decir que legalizar no sirve de nada y finalmente no hubo tal debate.

[…]No fue la mejor semana de Andrés Manuel López Obrador. Designar a Yeidckol Polevnsky como candidata en el Estado de México lo hizo ver a él como antidemocrático y a ella como un juguete del tabasqueño. La senadora Polevnsky salió ayer a dar la cara con los ojos agachados. “No soy candidata”, dijo. Ni una imposición, señaló. “Soy sólo una propuesta”. Todo indica que una muy desafortunada propuesta.

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